El proyecto en Las Palmas de Gran Canaria fue gestionado por la
empresa
Inmobiliaria Transeuropea SA, cuyo objetivo final era implantar este
sistema ferroviario para conectar la capital de la Isla con el aeropuerto de
Gando y la zona turística del Sur (Maspalomas). Aunque, lamentablemente, las
pruebas no ofrecieron resultados positivos y el proyecto fue desechado.
El diseño del trazado en la ciudad de Las Palmas,
donde se instaló el tramo experimental de 1,5 Km., fue realizado
en vía única y su prolongación preveía construir los cruces en
pequeñas vías dobles ubicadas en las paradas, ejecutando una
doble vía en el recorrido interurbano hasta el sur de la Isla.
La estructura elevada del trazado experimental estaba en la
Avenida Marítima y comenzaba frente a la calle Juan XXIII.
Las obras para la instalación de la estructura elevada (vigas y
pilares) comenzaron en 1972 y se prolongaron demasiado tiempo.
Además, el retraso en la llegada de los módulos del tren
obligaron a los promotores a solicitar varias peticiones de
prórroga del permiso que les facultaba para seguir utilizando la
Avenida Marítima en la demostración.
El 25 de mayo de 1974 llegaron a la Isla, en el barco Monte Berretin, los módulos que compondrían el
Tren Vertebrado TV-2. Estando compuesto por un total de seis segmentos: dos
extremos con cabina de conducción y cuatro módulos intermedios de
aproximadamente 2,5 metros de longitud. Cada uno de los elementos disponía de
ocho asientos.
El 13 de junio los ingenieros del proyecto, Jesús Carballedo del Valle y Delfín
Rodríguez Villanueva, terminan los preparativos iniciales y dan
comienzo a las primeras pruebas, aprovechando la ocasión para
explicar a los medios de comunicación las características de este sistema ferroviario: el
Tren Vertebrado TV-2 había sido construido por Siemens, todas las
ruedas eran motoras y cada una llevaba su propio motor con un
rendimiento de 32 Kilowatios y un peso de 90 Kg. funcionando con
un "chopper" de la propia casa Siemens.
Los frenos eran de disco, como los de los automóviles, y
alcanzaba una velocidad máxima de 180 Km/h. Los motores iban
montados eléctricamente en serie formando grupos de tres con el
resto de los grupos en paralelo, de forma que si uno había
fallado solo afectaba a los otros dos de su grupo. La suspensión
estaba construida mediante un sistema neumático con regulación
de carga.
La primera prueba oficial se desarrolló en
presencia del ingeniero promotor del proyecto, Alejandro
Goicoechea, y del Director General de Transportes Terrestres el
día 26 de junio, utilizando un grupo electrógeno portátil que
obligó a que la circulación del Tren Vertebrado se realizara a
muy poca velocidad. En pruebas posteriores ya fue posible
mostrar el tren transitando según lo previsto.
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Vídeo de las pruebas del TV-2 en Las Palmas
Película realizada por Manuel Hernández Torres con una
cámara Super8 durante las pruebas del Tren Vertebrado
en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria [Documento
aportado por James T. Menéndez]
Fichero Microsoft Windows Media (30 MB) |
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Resumen del vídeo |
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Fichero Microsoft Windows Media (9 MB) |
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Manuel Hernández Torres (c) 1974 |
Aprovechando la
experiencia de Las Palmas, Goicoechea intentó implantar un Tren
Vertebrado en la isla de Tenerife para cubrir el trayecto desde
el centro de Santa Cruz a la playa de Las Teresitas. También, a
través de los emigrantes canarios, llegó a proponer un modelo
mas avanzado (TV-3) para la ciudad de Caracas en Venezuela y ya
había realizado propuestas para Madrid-Getafe, Madrid-Barajas,
Reus-Salou, Girona-San
Felíu de Guixols o Tarrasa.
Como
las pruebas no convencieron a las autoridades canarias el
proyecto fue finalmente desechado, desmantelándose durante los
últimos meses de 1975 y los primeros de 1976.
Independientemente de la viabilidad de este nuevo tren, su
implantación en Gran Canaria siempre encontró una importante
oposición como consecuencia del lugar elegido para ubicarlo: la
Avenida Marítima de Las Palmas de Gran Canaria.
Las
críticas empezaron con las obras, en 1972, insistiendo en
la inconveniencia de instalar la infraestructura del Tren
Vertebrado en la Avenida Marítima por el fuerte impacto visual
que suponían los pilares y vigas de sustentación. Esta oposición
provocaba un constante goteo de críticas resaltando cualquier
percance o aspecto negativo: cuando se mostro públicamente una
película publicitaria la prensa señaló especialmente que el
mecanismo de elevación vertical de los carriles para permitir el
paso por la puerta no funcionó y se atascó, no se cumplió
ninguno de los plazos legales impuestos por la Administración
para realizar las pruebas demostrativas, la primera prueba ante
el Director General de Transportes Terrestres no pudo ser
oficial y el tren circuló a la velocidad "del paso de un hombre"
sin que, además, asistieran a la misma ninguna de las
autoridades locales o provinciales. Esta oposición se mantuvo
hasta el desmantelamiento de las vigas y pilares.