A las ocho y
media de la noche, cuando bajaba de La Laguna, el tranvía nº 15 fue
asaltado en la curva de Gracia por cuatro o cinco personas armadas con
pistolas. Con los primeros disparos cae muerto el joven Agustín Bernal,
un estudiante que viajaba en la plataforma exterior junto al conductor
del tranvía. También resulta muerto Luis Panasco, conductor de un
segundo tranvía, el nº 13, que circulaba inmediatamente detrás y contra
el que abren fuego los atracadores cuando éste llega hasta el lugar del
suceso, unos minutos mas tarde. Este asalto generó una gran conmoción
entre la población de Tenerife.